DESMUTUALIZACIÓN DE LAS BOLSAS DE VALORES (PARTE UNO)

Por: Diego Peña G. (dpena@cmp-abogados.com)

 

  1. Definición y funcionamiento de las Bolsas de Valores

 

Las bolsas de valores son sociedades anónimas abiertas de carácter privado, cuyo objetivo es brindar todos los mecanismos (físicos y tecnológicos) para que los intermediarios de valores negocien derechos de contenido económico llamados valores (bonos corporativos, papel comercial, acciones, deuda pública). Al decir sociedades anónimas de carácter abierto se hace referencia a la posibilidad de que cualquier inversionista pueda convertirse en propietario de parte del capital social de una bolsa de valores; este proceso se conoce como desmutualización, y a nivel mundial inició hace más de dos décadas. En el caso ecuatoriano, recién a mediados de 2014 se reformó la normativa para este efecto, y este proceso concluyó la primera semana de octubre de 2017.

 

Este cambio de concepción en el mundo es atribuible a varios elementos: 1) los mercados de valores se volvieron más grandes, técnicos, especializados, con necesidades cada vez mayores de eficiencia en la utilización de los recursos financieros. 2) la competitividad entre los corredores de valores y más adelante entre las bolsas de valores del país y de otros países, hizo que el antiguo esquema de bolsa de valores sin fines de lucro, resulte anacrónico y poco apegado a la voraz realidad en la que se desempeñaba; 3) la aparición de la globalización y, con ella, la movilización transfronteriza de los capitales, ávidos de bolsas de valores ágiles, eficientes y poco costosas; 4) finalmente, el factor tecnológico jugó un papel trascendental en el desenlace de las bolsas de valores; el avance en sistemas de computación hizo que se deje de lado los registros físicos, para pasar a registros digitales que permitían realizar y contabilizar transacciones en tiempo real. Obviamente, para lograr llegar a este punto, era necesario hacer grandes inversiones en infraestructura, capacitación de personal, hardware y software.

 

Corría la década de los 90 y, ante este nuevo escenario, las bolsas de valores se dieron cuenta que si se mantenían en el esquema de sociedades sin fines de lucro, rápidamente perderían competitividad y espacio en el mercado, o, lo que era peor, no iban a sobrevivir en el mediano plazo.

 

Entre las soluciones planteadas por las bolsas de valores para lograr hacer frente a esta nueva realidad, se encuentra a la desmutualización y posterior consolidación de mercados. El presente artículo abarcará una de estas soluciones que es la desmutualización y cómo este fenómeno se plasmó en la legislación ecuatoriana en el primer semestre de 2014.

 

Luego de esta pequeña introducción, es preciso citar al español Fernando Zunzunegui, que en 2002 ya definía a la desmutualización como “el proceso de privatización de las bolsas, de conversión en sociedades cotizadas. Las bolsas han evolucionado de ser

corporaciones de agentes de cambio y bolsa, hasta convertirse en empresas

que cotizan en el mercado que gestionan”.

 

En otras palabras, lo que Zunzunegui dice es que la desmutualización de la bolsa de valores implica abandonar el esquema de club de amigos, de grupo cerrado con membresías, para pasar a ser una sociedad anónima, de naturaleza abierta, donde los propietarios del capital tengan acciones de la bolsa de valores y dichas acciones se vendan en el mismo mercado que gestionan.

 

Los efectos inmediatos de este cambio de estructura societaria son:

 

1)      Cualquier persona podrá ser dueño de una porción del capital social de la bolsa de valores, es decir, accionista. Los propios inversionistas serían quienes adquieran las acciones de la bolsa de valores, exigiendo eficiencia y rentabilidad en la gestión, al administrador de turno. Como lo indica el ecuatoriano Juan Isaac Lovato, “el accionista de la bolsa de valores será más crítico y analítico en la administración del negocio donde ha invertido su dinero”.

2)      Las bolsas de valores se volverán más competitivas y podrán buscar un espacio en el mercado de valores regional o mundial, frente a sus inmediatos contendientes como son las bolsas de valores de otras latitudes.

3)      El administrador de turno de la bolsa de valores se verá abocado a generar ganancias para sus accionistas, situación en la cual no se encontraba inmersa antes del cambio, ya que era una sociedad sin fines de lucro que únicamente servía como un medio para el desarrollo de las actividades de los intermediarios de valores.

4)      Ya no sería necesario ser dueño de parte del capital social de la bolsa de valores para poder actuar en dicho mercado; dicho de otra forma, los corredores de valores no requerirán comprar las acciones de la bolsa de valores para poder actuar en esa bolsa de valores; el efecto inmediato de esta nueva realidad, es que los corredores de valores podrán utilizar eficientemente el dinero que antes lo tenían inmovilizado en la “membresía” del club llamado bolsa de valores.

 

El objetivo final de la desmutualización, es conseguir que las acciones de la bolsa de valores, que se venden en la misma bolsa de valores, formen parte del índice bursátil de dicha institución.

 

Según la Bolsa de Valores de Colombia, un índice bursátil es “un indicador de la evolución de un mercado en función del comportamiento de las cotizaciones de los títulos más representativos. Se compone de un conjunto de instrumentos, acciones o deuda, y busca capturar las características y los movimientos de valor de los activos que lo componen”.

 

En palabras más sencillas, el índice bursátil de una bolsa de valores es un indicador que muestra cómo se comporta dicho mercado, con base en los títulos más negociados; así, el índice bursátil de una bolsa de valores está compuesto por las acciones más negociadas.

 

Aplicando este concepto al objetivo último de la desmutualización, lo que se espera es que la acción de una bolsa de valores sea tan atractiva para los inversionistas, que dicha acción forme parte de la canasta de acciones más negociadas en ese mercado. Para tener una idea más cercana a la realidad ecuatoriana, las acciones más negociadas en el mercado de valores nacional provienen de las siguientes compañías: La Favorita, Banco Pichincha, Brikapital, Ingenio Azucarero San Carlos, entre otras. Se espera que una vez concluido el proceso de desmutualización, las acciones de las bolsas de valores de Quito y Guayaquil, tenga el mismo grado de negociabilidad o liquidez que las acciones de las compañías señaladas.

 

 

 

Bibliografía

Bolsa de Valores de Colombia. Índices Bursátiles. Revisado en: http://www.bvc.com.co/pps/tibco/portalbvc/Home/Mercados/descripciongeneral/indicesbursatiles?action=dummy.

Bolsa de Valores de Quito. Información Estadística. Revisado en: http://www.bolsadequito.info/estadisticas/informacion-estadistica/.

Ecuador. “Ley Orgánica para el Fortalecimiento y Optimización del sector Societario y Bursátil (LOFOSSB)”. En Registro Oficial, Suplemento No. 249. Quito, 20 de mayo de 2014.

Lovato, Juan. “Propuesta de reformas al mercado de valores ecuatoriano”. Año 13, Vol. 15. Enero-Junio, 2013.

Mifano, Gilberto. “Desmutualización y tendencias mundiales de las Bolsas”. En Bolsa de Comercio de Rosario: Revista institucional. 1503. II semestre 2007. Revisado en: https://www.bcr.com.ar/Pages/Publicaciones/inforevista.aspx?IdArticulo=19.

Zunzunegui, Fernando. “¿Qué es la desmutualización de las bolsas? En RDMF: Revista de Derecho del Mercado Financiero. 12. I semestre 2006. Revisado en:  https://rdmf.files.wordpress.com/2006/12/que-es-la-desmutualizacion-de-las-bolsas.pdf.

By | 2018-03-25T18:33:12-05:00 marzo 25th, 2018|Editorial|0 Comments

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